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Protocolos de Hidrología
Introducción
Nosotros no solo bebemos agua; somos agua. El agua constituye entre
el 50 y el 90% del peso de todo organismo animado. Es una de las
sustancias más abundantes e importantes de la Tierra. El
agua sostiene a las plantas y a la vida animal, desempeña
un papel importante en la formación del clima, ayuda a dar
forma a la superficie del planeta, mediante la erosión y
otros procesos, y cubre aproximadamente el 70% de la superficie
de la Tierra.

El
agua circula continuamente entre la superficie de la Tierra y su
atmósfera en un proceso que se denomina ciclo hidrológico.
Este, también denominado ciclo del agua, es uno de los procesos
básicos de la naturaleza. El agua del mar, de los ríos,
de los lagos, del suelo y de la vegetación, al responder
al calor del sol y a otras influencias, se evapora en el aire y
se convierte en vapor de agua. Este vapor asciende a la atmósfera,
se enfría y se convierte en agua líquida o hielo,
formando las nubes. Cuando estas gotas de agua o cristales de hielo
alcanzan el tamaño suficiente, regresan a la superficie de
la tierra en forma de lluvia o de nieve. Ya en la superficie, pasa
por la siguiente situación: una parte se filtra en el suelo
donde puede ser absorbida por las plantas o circula hacia los depósitos
de agua subterránea. Otra porción es arrastrada por
los arroyos y ríos hasta llegar finalmente al mar. Y otra
porción se evapora.
El
agua de un lago, la nieve de una montaña, el aire húmedo
o las gotas de rocío de la mañana forman parte del
mismo sistema. La pérdida total del agua de la superficie
del planeta al año equivale al total de la precipitación
anual de la Tierra. Si se cambia cualquier parte del sistema, como
la cantidad de vegetación de una región o los usos
del suelo, esto afectará al resto del sistema.
A pesar de su abundancia, no podemos utilizar gran parte del agua.
Si representamos el agua de la Tierra con la cantidad de 100 litros,
97 de ellos son agua del océano y gran parte de lo que resta
es hielo. Únicamente alrededor de 3 ml del total de 100 litros
es agua que podríamos consumir; esa agua se extrae del subsuelo
o se toma de los ríos y lagos.
El agua participa en muchas reacciones químicas importantes,
y la mayoría de sustancias son solubles en ella.
Debido a lo eficiente que resulta como disolvente, el agua en estado
totalmente puro casi no existe en la naturaleza. El agua acarrea
muchas impurezas naturales o introducidas por el ser humano a medida
que viaja a través del ciclo hidrológico. Estas impurezas
le dan a cada porción de agua su composición química
característica o calidad. El agua y la nieve recogen pequeñas
partículas de polvo o aerosoles del aire y la luz del sol
hace que las emisiones de la quema de gasolina y otros combustibles
fósiles reaccionen con el agua para formar ácido sulfúrico
y nítrico. Estos contaminantes regresan a la Tierra en forma
de lluvia o nieve ácidas. Los ácidos del agua disuelven
las rocas poco a poco y hacen que los sólidos disueltos vayan
a parar al agua. Estos pequeños, pero visibles, trozos de
roca y suelo también ingresan al agua y se quedan como sólidos
en suspensión que tornan turbias a muchas aguas. Cuando el
agua se filtra en el suelo, entra en contacto muy directo con las
rocas y más minerales que se disuelven en el agua. Estas
impurezas disueltas o suspendidas determinan la calidad del agua.
Transparencia
La luz, que es esencial para el crecimiento de las plantas, viaja
más lejos en las aguas claras que en cualquier agua turbia
que contiene sólidos en suspensión o agua con color.
Normalmente se utilizan dos métodos para medir la transparencia
o el grado de penetración de la luz en el agua: el disco
Secchi y el tubo de turbiedad. La transparencia del disco Secchi
fue medida por primera vez en 1865 por el padre Pietro Angelo Secchi,
un científico consejero del Papa. Esta medición simple
y de uso muy extendido, mide la profundidad a la que el disco de
20 cm, y de color blanco y negro, desaparece al descender en el
agua y reaparece al ser elevado. Una medida alternativa de la transparencia
se obtiene al verter agua en un tubo con un patrón similar
al del disco Secchi en el fondo y se anota la profundidad del agua
en el tubo cuando el patrón desaparece de la vista. El disco
Secchi se utiliza en aguas mansas y profundas. El tubo de turbiedad
se puede usar en aguas mansas o en movimiento y también en
aguas poco profundas o en la superficie de aguas profundas.
La
luz del sol proporciona la energía para la fotosíntesis,
el proceso por el cual las plantas crecen tomando carbón,
nitrógeno, fósforo y otros nutrientes, y emanan oxígeno.
Por eso la penetración de la luz del sol en un cuerpo de
agua determina la profundidad a la que las algas y otras plantas
pueden crecer, así como la cantidad relativa de crecimiento.
La transparencia decrece a medida que el color, los sedimentos en
suspensión o la abundancia de las algas aumentan. El agua
toma el color por la presencia y la acción de algunas bacterias,
fitoplancton y otros organismos, o por los químicos vertidos
por el suelo o por la materia vegetal en descomposición.
Por tanto, la cantidad de nutrientes vegetales que llegan a un cuerpo
acuático desde fuentes como plantas de tratamiento de desechos,
tanques sépticos, arrastre de fertilizantes y restos de plantas
traídas por el viento y el agua, afectan a la transparencia.
Los sedimentos en suspensión a menudo provienen de fuentes
como la agricultura, la construcción, el arrastre de agua
lluvia y la resuspensión de los sedimentos del fondo.
La mayoría de aguas naturales tienen una transparencia que
oscila entre uno y varios metros. Un valor bajo, por debajo de un
metro, podría esperarse en un cuerpo de agua altamente productivo.
Pero un valor bajo también puede deberse a una alta concentración
de sólidos en suspensión. Los lagos extremadamente
claros y sin producción o las aguas costeras, pueden tener
una transparencia de hasta 30 ó 40 metros, como las zonas
alrededor de los arrecifes de coral.
La
Temperatura del Agua
La temperatura del agua es influida en gran medida por la cantidad
de energía solar que es absorbida tanto por el agua como
por el suelo y el aire que la rodea. Mayor calor solar da como resultado
aguas con temperaturas más elevadas. El agua que se ha utilizado
para la manufactura y se ha descargado en un cuerpo de agua también
puede hacer que aumente la temperatura. El agua que se evapora de
la superficie puede reducir la temperatura de la misma, pero sólo
en la capa muy superficial del cuerpo de agua. Es preciso medir
la temperatura del agua para poder comprender los patrones de cambios
ocurridos a lo largo del año, ya que la temperatura de un
cuerpo de agua influye tremendamente en la cantidad y diversidad
de la vida acuática. Los lagos son relativamente fríos
y tienen poca vida vegetal acuática en invierno, florecen
en primavera y verano cuando las temperaturas se elevan y las aguas
ricas en nutrientes se mezclan con las superiores. También
es posible encontrar períodos de esta mezcla en el otoño.
Debido a esta mezcla y a las temperaturas más elevadas en
el agua, la transformación primaveral viene seguida por un
período de rápido crecimiento de plantas y animales
acuáticos microscópicos. Muchos peces y otros animales
acuáticos también nacen durante esta época
del año en que las temperaturas aumentan y el alimento es
abundante.
Los lagos poco profundos son una excepción a este ciclo,
puesto que se mezclan durante todo el año. Una preocupación
es que el agua caliente puede ser fatal para especies sensibles
como la trucha o el salmón, que requieren de condiciones
frías y ricas en oxígeno.
Oxígeno Disuelto
El agua es una molécula hecha de dos átomos de hidrógeno
y uno de oxígeno, por lo que su fórmula es H2O. Sin
embargo, mezcladas con estas moléculas de agua de cualquier
cuerpo de agua se encuentran otras de gas de oxígeno (O2)
que se han disuelto en el agua. El oxígeno disuelto es una
impureza natural del agua. Los animales acuáticos, como los
peces y el zooplancton de los que se alimentan, no respiran el oxígeno
de las moléculas del agua, sino de las moléculas de
oxígeno que se han disuelto en toda el agua. Sin los niveles
suficientes de oxígeno disuelto, la vida acuática
se acabaría. Los niveles de oxígeno disuelto menores
a 3 mg/l ejercen presión sobre la mayoría de los organismos
acuáticos.
En la atmósfera, casi una de cada cinco moléculas
es de oxígeno. En el agua, una de cada diez moléculas
en cada millón de moléculas es de oxígeno.
La mezcla vigorosa de agua y aire, como ocurre en las corrientes
turbulentas, aumentan la cantidad de oxígeno disuelto en
el agua, al igual que la fotosíntesis de las plantas acuáticas.
El oxígeno es consumido por los peces, el zooplancton y la
bacteria que descompone la materia orgánica. Esta materia
orgánica, como por ejemplo plantas y animales muertos, ingresa
en las corrientes naturalmente a través del agua que se desprende
de los bosques y la hierba o de las tierras cultivadas. Otras fuentes
de materia orgánica son los derrames de las plantas de tratamiento
de aguas residuales o servidas. Cualquiera que sea la fuente, tendemos
a encontrar bajos niveles de oxígeno disuelto que están
muy por debajo de la mitad del valor saturado, en corrientes de
poco movimiento que están cercanas a fuentes de materia orgánica.
Además, el agua caliente contiene menos oxígeno que
la fría, así que los períodos críticos
para los peces y el zooplancton es en verano. Por ejemplo, con una
temperatura de 25, la solubilidad del oxígeno disuelto es
de 8,3 mg/l, mientras que con una temperatura de 4 C, la solubilidad
es de 13,1 mg/l.
pH
El pH es una medida del contenido ácido del agua que influye
sobre gran parte de los procesos químicos. El agua sin impurezas
(y que no está en contacto con el aire) tiene un pH de 7.
El agua con impurezas tendrá un pH de 7 cuando su contenido
ácido y alcalino sean exactamente iguales y se equilibren
mutuamente. Si los valores de pH son inferiores a 7, quiere decir
que tenemos exceso de ácido y si los valores están
por encima de 7, tenemos exceso de cal en el agua.
La escala del pH es distinta a la escala de concentración
que se utiliza para otras impurezas. Es logarítmica, lo que
quiere decir que el cambio en una unidad de pH representa un factor
de cambio de 10 en el contenido ácido del agua. Por tanto,
el agua con un pH de 3 tiene diez veces más contenido ácido
que un agua con un pH de 4, la que a su vez tiene diez veces el
contenido ácido del agua con un pH de 5.
La lluvia natural y sin contaminación tiene un pH que oscila
entre 4 y 5, de modo que hasta el agua de lluvia del lugar menos
contaminado del planeta tiene una acidez natural, la cual es el
resultado del dióxido de carbono del aire que se disuelve
en las gotas de lluvia. El agua destilada que está en equilibrio
con el aire tiene el mismo pH. La lluvia más ácida
tiene un pH de 4, aunque muchas neblinas urbanas con un pH menor
a 2 tiene un rango de 6,5 a 8,5. Es posible encontrar aguas que
están naturalmente más ácidas en zonas donde
ciertos tipos de minerales existen en el suelo (por ejemplo, sulfatos).
La minería también hace que se desprendan materiales
que dan como resultado acidez en el agua de los arroyos. Las aguas
alcalinas por naturaleza, pueden encontrarse sobre todo en zonas
donde el suelo contiene minerales como calcita o piedra caliza.
El
pH de un cuerpo de agua ejerce fuerte influencia sobre la vida que
pueda existir en él. Las salamandras, los sapos y otros animales
anfibios son muy sensibles a pH muy bajos. La mayoría de
insectos, anfibios y peces no viven en aguas con un pH inferior
a 4.
Conductividad
Eléctrica
El agua pura es un conductor pobre de la electricidad. Son las impurezas
del agua, como las sales disueltas, las que permiten que el agua
conduzca electricidad. Dado que existe falta de tiempo y dinero
para analizar cada sustancia que hay en el agua, se ha encontrado
que un gran indicador del nivel total de impurezas en el agua dulce
es su conductividad eléctrica; es decir, la eficacia con
la que el agua trasmite la corriente eléctrica. Cuantas más
impurezas hay en ella, mayor es la conductividad eléctrica.
En la mayoría de usos agrícolas y municipales, se
requiere de agua que tenga un contenido total de sólidos
disueltos por debajo de los 1000 ó 1200 partes de impurezas
por millón de partes de agua por peso (ppm), o una conductividad
eléctrica (la capacidad de transmitir corriente eléctrica)
que esté por debajo de los 1500-1800 microSiemens/cm (observe
que 1 ppm = 1 mg/l). Por encima de estos niveles se puede esperar
que ocurran cambios en los cultivos más sensibles. Para usos
domésticos, se prefiere el agua con un contenido total de
sólidos disueltos inferior a los 500 ppm, o por debajo de
una conductividad de cerca de 750 microSiemens /cm. Los residuos
que se quedan en los platos "limpios" que acaban de salir
de un lavavajillas, son producto de los sólidos disueltos
en el agua. Las manufacturas y, sobre todo, la electrónica,
requieren de aguas libres de impurezas. La nieve alpina pura de
zonas remotas tiene una conductividad de cerca de 50 microSiemens
/cm.
Salinidad
El mar es salado y tiene un contenido mucho más elevado de
sólidos disueltos que las aguas dulces. La salinidad es una
medida del contenido de sal y se expresa en partes de impureza por
mil partes de agua. La salinidad promedio de los océanos
de la Tierra es de 35 partes por mil (35 ppt). El sodio y el cloro,
que son los componentes de la sal de mesa (NaCl), contribuyen a
gran parte de la salinidad. Dado que la proporción de cloro
en el agua del mar varía un poco de un lugar a otro, podemos
medir el contenido de cloro, al que nos referiremos como clorinidad,
para calcular la salinidad total. En las bahías y estuarios
se puede encontrar una gran variedad de valores de salinidad, dado
que estas son las regiones donde las aguas dulces y las saladas
se mezclan. La salinidad de estas aguas salobres está entre
la del agua dulce, con un promedio de 0,5 ppt, y la del agua salada.
Cada continente de la Tierra también tiene lagos interiores
que son salinos. Algunos de los ejemplos más significativos
son el Mar Caspio, de Asia Central, y el Gran Lago Salado, de América
del Norte, así como varios lagos salados del Valle Great
Rift en África Oriental. Algunos de estos, incluso, son más
salinos que el agua del mar. Las aguas adquieren salinidad porque
los ríos acarrean sales que surgen como consecuencia del
clima y la disolución de rocas continentales. Cuando el agua
se evapora, las sales permanecen y esto da lugar a una acumulación
de material disuelto. En cierto momento el agua se satura con los
sólidos, los cuales se precipitan como sólidos y se
estabilizan fuera del agua. Mientras la salinidad de los océanos
varía poco a poco, y a lo largo de milenios, la salinidad
de las aguas interiores puede variar con más rapidez cuando
los patrones de precipitación o nieve derretida cambian.
El contenido
de sal de un cuerpo de agua es uno de los factores principales a la
hora de determinar el tipo de organismos que pueden ser encontrados
en él. Por lo tanto, las aguas dulces y saladas están
habitadas por organismos bastante diferentes. Las plantas y animales
que viven y usan el agua dulce (menos de 1 ppt) generalmente tienen
un contenido de sal dentro de sus células que es mayor al del
agua en la que habitan o usan. Tienden a eliminar sales como productos
de desecho. Las plantas y animales de agua salada tienen un contenido
de sal que equivale o es menor que la salinidad del agua de los alrededores
y, por tanto, cuentan con distintos mecanismos para mantener su balance
de agua. En las aguas salobres (valores de salinidad de 1-10 ppt)
es posible encontrar plantas y animales que toleran cambios de salinidad.
Alcalinidad
La alcalinidad es la medida de la resistencia del agua a las reducciones
de pH cuando se le añaden ácidos. Los ácidos
añadidos generalmente provienen de la lluvia o de la nieve,
aunque las fuentes del suelo son más importantes en algunas
zonas. La alcalinidad se genera a medida que el agua disuelve las
rocas que contienen carbonato de calcio, como calcita o piedra caliza.
Cuando un lago o riachuelo tiene muy poca alcalinidad, por lo general
por debajo de 100 mg/l, un gran flujo entrante de ácidos
procedentes de un aguacero o de la nieve que se derrite rápidamente
puede (al menos temporalmente) consumir toda la alcalinidad y hacer
que descienda el pH del agua a niveles peligrosos para los anfibios,
los peces o el zooplancton. Normalmente, los lagos y riachuelos
en zonas con poco suelo, como áreas montañosas, tienen
un bajo nivel de alcalinidad. Estos cuerpos de agua pueden ser particularmente
sensibles en la primavera, durante los períodos en los que
la nieve se derrite más rápidamente. Debido a que
los contaminantes tienden a arrastrar trozos de nieve cuando ésta
empieza a derretirse, a menudo se encuentra un mayor flujo entrante
de ácidos contaminantes en primavera, estación que
también resulta crítica para el crecimiento de la
vida acuática.
Nitrato
Las plantas, tanto en el agua salada como en la dulce, requieren
de tres nutrientes mayores para su crecimiento: carbono, nitrógeno
y fósforo. De hecho, la mayoría tienden a utilizar
los tres nutrientes en la misma proporción y no pueden crecer
si la cantidad de alguno de ellos no es suficiente. El carbono es
relativamente abundante en el aire como dióxido de carbono,
el cual se disuelve en el agua, de modo que una falta de nitrógeno
o de fósforo generalmente limita el crecimiento de las plantas
acuáticas. En algunos casos, nutrientes de arrastre, como
el hierro, también pueden ser un limitante, al igual que
la luz del sol. El nitrógeno existe en los cuerpos de agua
de múltiples formas: nitrógeno molecular disuelto
(N2), compuestos orgánicos, amoníaco (NH4+), nitritos
(NO2-) y nitratos (NO3-). De todos estos, los nitratos son, por
lo general, los más importantes. El nitrito normalmente se
encuentra en aguas subóxicas (con bajos niveles de oxígeno
disuelto). El nitrógeno en forma de nitrato, que se encuentra
en aguas naturales, procede naturalmente de la atmósfera,
a través de la lluvia, la nieve, la niebla o la deposición
seca, o de la caída de materia orgánica en el suelo
y de los sedimentos. También puede proceder de la escorrentía
en zonas agrícolas, puesto que los campesinos añaden
fertilizantes con nitrógeno a sus cultivos, y parte de ellos
caen al suelo cuando llueve.
Cuando
una cantidad excesiva de un nutriente limitante, como el nitrógeno,
se añade a un lago o riachuelo, el agua se enriquece y promueve
un mayor crecimiento de algas y otras plantas. A este proceso de enriquecimiento
lo denominamos eutroficación del agua. El exceso de plantas
que crecen como resultado de este proceso puede causar problemas de
olor y sabor en los lagos, cuya agua se utiliza como agua potable;
también pueden causar problemas de incomodidad para los usuarios
del cuerpo de agua o pueden afectar seriamente a los peces y a otros
animales acuáticos. Las inquietudes acerca del exceso de nitrógeno
o fósforo en los lagos y aguas costeras se asocian casi siempre
a las descargas de aguas servidas. Las concentraciones de nitratos
deben expresarse siempre como nitrógeno elemental. Así
el nitrato se expresa como nitrógeno del nitrato (NO3 - N)
en miligramos por litro (es decir, 14 gramos de nitrógeno por
molécula de NO3- ) y nunca como NO3 (es decir, 62 gramos por
molécula NO3-). La mayor parte de aguas naturales tienen niveles
de nitrato menores a un 1 mg/l de nitrógeno del nitrato, pero
también se encuentran concentraciones superiores a 10 mg/l
de nitrógeno del nitrato en algunas zonas.
La
Importancia de las Mediciones
¿Cuál es la condición de las diversas aguas
que existen en la superficie de la Tierra como riachuelos, ríos,
lagos y aguas costeras? ¿Cómo varían estas
condiciones a lo largo de un año? ¿Cambian estas condiciones
de año a año? Por intermedio de la Investigación
de Hidrología sus estudiantes, junto a alumnos de otras escuelas
GLOBE, podrán abordar estas preguntas mediante un monitoreo
continuo y amplio de las aguas naturales. Nuestro conocimiento sobre
las tendencias nacionales y globales sobre la calidad del agua se
basa en el muestreo de uno pocos sitios muy representativos. Este
muestreo, por lo general, se ha llevado a cabo unas pocas veces.
Por ejemplo, la información con la que contamos sobre varios
lagos se basa en los muestreos realizados una o dos veces hace diez
años. Antes de poder evaluar los cambios, necesitamos recopilar
información confiable sobre las condiciones actuales. Cuando
los cambios ya están sucediendo, la comparación de
las zonas afectadas y no afectadas nos puede ayudar a comprender
lo que está sucediendo.
Las mediciones de oxígeno disuelto y de pH indican directamente
cuán hospitalario es un cuerpo de agua para la vida acuática.
Nuevamente, resulta interesante seguir el ciclo anual del oxígeno
disuelto, alcalinidad y pH y realizar comparaciones entre los distintos
cuerpos de agua. Nos podemos plantear varias preguntas como: ¿Están
los niveles de oxígeno disuelto siempre en el punto máximo
permitido por la temperatura del agua, o son menores en alguna época
del año? Si son bajos, deseamos saber las causas. Podemos
ver si el pH desciende justo después de una lluvia o cuando
existe gran cantidad mucha nieve derretida que corre hacia los lagos
o riachuelos. Si, en efecto, descubrimos un descenso en el nivel
de pH, esperaríamos que el agua tuviera un nivel bajo de
alcalinidad. De hecho, deberíamos esperar que las aguas con
baja alcalinidad sufran un descenso en su pH justo después
de una lluvia o después de haber recibido el flujo de nieve
derretida. Sin embargo, estas mediciones deben realizarse para poder
confirmar si esto sucede en verdad o no.
Los estudiantes deben realizar estas mediciones de GLOBE manteniendo
en mente al menos dos metas sociales. En primer lugar, deseamos
tener una mejor comprensión de nuestros recursos locales
de agua y suelo. Así podremos tomar decisiones más
razonables sobre cómo usar, administrar y disfrutar los recursos.
En segundo lugar, deseamos evaluar hasta qué punto las actividades
humanas están afectando la calidad de nuestra agua y, por
tanto, la forma en la que la utilizaremos en el futuro. En la mayoría
de los países, los programas actuales de medición
cubren únicamente unos cuantos cuerpos de agua, en pocas
ocasiones a lo largo del año. Esperamos que las mediciones
que usted realice como parte del programa GLOBE nos ayuden a llenar
este vacío y a mejorar nuestra comprensión sobre la
salud de las aguas naturales de la Tierra.
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